Este estado situado al sur de Brasil ofrece múltiples
atracciones a quienes lo visitan durante
las cuatro estaciones del año. Una infinidad
de playas -cada una con su belleza particular-, destacadas
propuestas de complejos termales y de spa,
importantes centros urbanos, la cadencia especial de
los pequeños poblados de pescadores y el encanto
que conlleva la idiosincrasia de una población con una
riquísima herencia étnica son solo algunos de los puntos
salientes de la oferta catarinense.
Entre las características que resaltan a simple vista
en el estado se pueden mencionar la gran calidad de vida
de sus habitantes (es una de las zonas de Brasil donde
se vive más y mejor), la seguridad que se respira en sus
ciudades por poseer uno de los índices delictivos más
bajos de todo el país y su fuerte infraestructura vial,
aeroportuaria y hotelera.
Finalmente, no puede dejar de mencionarse la riqueza
cultural, histórica y también gastronómica que brinda
la región en cada uno de sus rincones y que sin dudas
deleitan al visitante. ¡Bienvenido a
Santa Catarina, bienvenido
al paraíso!

En una longitud de 560
kilómetros costeros, el
estado ofrece al turista más
de 500 playas, cada una con
un brillo propio que la hace
diferente de las otras.
Una recorrida desde el sur comienza con las visitas
a las villas azorianas que han crecido en buena forma
en los últimos tiempos respetando su espíritu:
Imbituba y
Garopaba, así también como
Ferrugem y
Praia do Rosa, destinos que
se han puesto en boga entre los jóvenes.
Siguiendo camino al norte se llega a la capital estadual,
Florianópolis, que está unida a su Isla de
Santa Catarina por el tradicional puente Hercílio Luz.
Allí es posible visitar más de 100 playas de todos los
estilos. Algunas poseen fuertes olas, ideales para la
práctica de surf; otras están en ensenadas protegidas,
con aguas sumamente tranquilas. De todas formas, hay
características que se respetan y se reproducen en
todas: el mar con una atrayente verde transparencia, con
temperaturas cálidas y arenas refinadas.
Entre los puntos destacados de la isla -que posee casi la mitad de su
territorio como área protegida permanente- resaltan las
playas de
Jureré,
Canasvieiras,
Ponta das Canas,
Playa Brava,
Ingleses y
Santinho al norte;
Moçambique,
Barra da Lagoa,
Mole y
Joaquina al este;
y
Pântano do Sul,
Campeche y
Armação al sur.
Sin dudas,
Florianópolis es uno de los destinos estrella
de Santa Catarina por combinar sus atractivos costeros
con las comodidades culturales y comerciales que
ofrece una capital estadual, en este caso, la de mejor
calidad de vida entre todas sus pares brasileñas.
Tomando la Ruta BR 101 en sentido al norte se llega a
Gobernador Celso Ramos, que posee 23
hermosas playas.
El próximo destino es la
Costa Esmeralda, que toma el nombre por la tonalidad de sus aguas, que ofrecen
como marco ideal altos morros tupidos de espesa vegetación.
El primer paraje es Porto Belo, un fascinante
pueblito que está custodiado por barcazas de pescadores y
pequeños yates que aguardan su partida en el puerto.
Frente a él está la isla de
João da Cunha (más
conocida como la
Isla de Porto Belo), que no puede dejar de
visitarse.
Siguiendo camino por la península, tras cruzar un
morro se accede a Bombas y luego a
Bombinhas: una caracterizada por sus olas y la
otra por sus aguas tranquilas. Nuevamente cruzando un
morro se encuentra una pequeña playa realmente hermosa:
Quatro Ilhas.
A pocos kilómetros desde
Porto Belo se accede a
Itapema, que, junto con
Meia Praia, conforman una perfecta bahía de aguas apacibles y amplias
playas. Este destino ha crecido mucho en los últimos
años tanto en infraestructura como en su apuesta
comercial para el turista.
Tomando la Ruta Interpraias, que depara muy bellos
paisajes, se pasa por la sugerente Laranjeiras,
Praia do Pinho (el primer balneario oficial de
naturismo en Brasil) y el parque
Unipraias,
antes de llegar al Balneário
Camboriú.
Playas tranquilas y agitadas, muy buena oferta gastronómica,
bares, discotecas, tiendas y shoppings conforman
la apuesta de uno de los destinos más visitados de la
región sur del país. Otro de los atractivos que no pueden
dejar de visitarse es el teleférico del parque
Unipraias
que une la playa central con
Laranjeiras, que
proporciona una impactante vista panorámica de la bahía, de los morros y de la mata atlántica.
Pegada a
Camboriú queda
Itajaí, una ciudad portuaria
con una buena combinación de construcciones
tanto antiquísimas como modernas.
Al norte la sigue Penha, ciudad que más allá de
sus playas alberga al imponente parque temático
Beto
Carrero World.
En el extremos norte del camino costero se encuentra
São Francisco do Sul. De acuerdo con los
registros oficiales, esta isla fue descubierta en 1504 por
un navegador francés. Con la llegada de los bandeirantes
paulistas, se convirtió en la primera población de
Santa Catarina. Cuenta con el que es considerado el
mejor puerto natural de Brasil, un fascinante Museo del
Mar.
A lo largo de su litoral se extienden villas de pescadores
y balnearios turísticos como
Itapoá,
Barra do Sul y
Barra Velha.